Me encanta esta receta, es muy sencilla, rápida y fácil de hacer aunque no es la que comía de niña.
Son muy versátiles porque las puedes servir como sopa o como guarnición acompañando un pescado o una carne.
Ingredientes:
500g de lentejas lavadas
1 taza de zanahorias baby rebanaditas
5 tiras de tocino rebanadito
1 puerro partido a la mitad y rebanado
3 dientes de ajo machacados
2 hojas de laurel
1 taza de espinacas en julianas delgaditas
2 cucharadas de aceite de oliva
Pimienta
Sal
Preparación:
Coloca las lentejas con el doble de agua en una olla, añade las hojas de laurel y cocina a fuego medio hasta que se ablanden.
En una sartén caliente sin aceite coloca el tocino cortado para que suelte la grasa y se dore (sin que se queme), retira el tocino y en esa grasa acitrona el puerro rebanado junto con los dientes de ajo. Saltea las zanahorias rebanadas junto a la mezcla anterior y añade a las lentejas junto con el tocino frito.
Sazona con sal y pimienta y cuece a fuego bajo por media hora.
Sirve un puñado de espinacas en cada plato, vierte las lentejas, rocía con un chorrito de aceite de oliva y acompaña con una cucharada de yogurt griego o crema.
Rendimiento:
8 personas
Tiempo de preparación:
1 hora


